sábado, 24 de febrero de 2018

Celebración de la perseverancia


Hacía casi dos milenios que lo habían crucificado y el padre pensó, que ya había transcurrido tiempo suficiente para que su hijo hubiera superado aquella mala experiencia.

Como solía hacer en los actos importantes, le invitó a sentarse a su derecha y poniendo la voz grave proclamó que, en breve su vástago iniciaría la primera reencarnación.

Un nudo en la garganta impidió al joven manifestar su voluntad. El padre le tomó entre sus brazos y con su habitual tono de voz, le dijo:
- No te aflijas, hijo mío. Esta vez será distinto..., ahora utilizan otros métodos.

Autora: Ana Pascual Pérez

domingo, 4 de febrero de 2018

Todo listo para envolverle



Los rincones de la casa, ya desmantelada, se habían llenado de figuras geométricas tejidas con finísimos hilos de seda blanca... Se entretuvo unos minutos, intentando imaginar a la diminuta criatura haciendo todo aquello en solitario. Tejiendo día tras día, sin descanso, hasta terminar la red. Después a esperar, balanceándose juguetona en la tela, hasta que alguna presa cayera en su trampa.
Consultó la hora en su reloj; no tardaría en llegar el agente inmobiliario. Lo tenía todo preparado: la escritura, los recibos. También había ventilado la casa y llevaba puesto el vestido de riguroso luto. De la manga izquierda sobresalía una hebra de seda.


Autora: Ana Pascual Pérez


Carlos III, solera reserva.


Llevo tres mudanzas y en cada una de ellas he perdido algo. Objetos que en principio no echo en falta, hasta que la costumbre me lleva a ellos. Esta vez olvidé una botella y no una cualquiera, porque ésta contenía a mi padre.
Cada vez que la abría, viajaba a su lado. El aroma del brandy me llevaba hasta él, en el momento en que  balanceaba la copa en su mano, y un olor a madera y a fruta invadía el salón. Le recordaba preciso sirviendo el licor; me divertía ver cómo tumbaba la copa y dejaba el líquido suspendido en el borde…
Arropado en la calidez de su cuerpo y acariciado por su dulce aliento, me dejaba vencer por el sueño y la ensoñación.


Autora: Ana Pascual Pérez